Tipos de motores eléctricos

Tipos de motores eléctricos para coches

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Como su nombre indica, los motores eléctricos de este tipo de coches de nueva generación se conforman dentro de un sistema electrificado que es el que hace y permite funcionar al resto. Sin embargo, algo que se presta en gran atención es que estos se pueden encontrar (y usar) con distintas tipologías en un coche u otro. Ahora bien, ¿de qué tratan sus diferencias y cuántos tipos hay?

Los coches ‘verdes’ son el futuro de una movilidad limpia y sin emisiones. Un tipo de vehículo que, más allá de ser la gran atención del presente y de los tiempos venideros, son también muy característicos porque no se ven de la misma forma que acostumbramos con los de combustión. Todo se ve desde su propio corazón, el motor. Tipos de motores eléctricos para coches

Los coches y la electrificación de sus motores

Porque si observamos la propia mecánica, en su interior podemos ver que su funcionamiento es mucho más sencillo que el de un motor térmico. Al contrario que los motores que funcionan por combustible en los que la energía se da por explosión, en estos el movimiento se produce gracias a interacciones electromagnéticas.

Esa podría ser, en primer lugar, la gran diferenciación que podemos tener entre estos tipos de motores eléctricos y los de combustión. No obstante, entre ellos es posible que también se den con notables distinciones, sobre todo a la hora de su formato, y que luego repercutirá de una manera o de otra en el vehículo.

Así, como decimos, el funcionamiento básico de un motor eléctrico se basa en la rotación electromagnética. Esta consiste en el uso de dos imanes que se rechazan o se atraen, dependiendo de la alineación de sus polos. Esa orientación será la que genere un desplazamiento hacia delante o hacia atrás. De muy buena fiabilidad y rendimiento como principales fundamentos, los motores eléctricos empleamos la electricidad para crear campos magnéticos. Es ahí cuando podemos distinguir varios tipos de los que son estos motores eléctricos.

coche

Qué tipos hay

En este caso, lo vemos a partir de que estos motores eléctricos son propulsores que no necesitan de una combustión interna para proporcionar la energía, sino que ésta viene a través de la fuerza que producen el estátor y el rotor. Estos sistemas pueden funcionar, tanto a través de baterías, como conectados a una red eléctrica. Dentro de los motores eléctricos podemos encontrar una clasificación principal de corriente alterna para uso automovilístico que los distingue en dos tipologías.

  • Síncrono. Se caracteriza porque el rotor gira a la misma velocidad que lo hace el campo magnético del estator, que lo hace moverse. La cara norte del imán del rotor va a ir siguiendo la cara sur del estator. El rotor utiliza una serie de imanes, generalmente de neodimio. Su velocidad de rotación es constante y pueden funcionar como motores o como generadores.
  • Asíncrono. El motor asíncrono es un motor eléctrico de corriente alterna en el que la velocidad angular del rotor es menor que la velocidad de rotación del campo magnético. generado por los devanados del estator, de ahí el asíncrono.

El objetivo final es claro, reducir el coste, emplear materiales más ligeros en la construcción de los motores, optimizar las prestaciones en función del uso o aprender a gestionar mejor el uso de las baterías, que es lo que están haciendo la mayor parte de los fabricantes, entre ellos Tesla.

Cómo es su funcionamiento y en qué se basan

Así, y a través de los dos tipos de motores, estos lo que hacen es convertir la energía de la batería en energía mecánica. Su funcionamiento se basa en el principio básico del magnetismo: las cargas de igual signo se repelen y las de signo contrario se atraen. Al pasar la corriente por el estator, se crea una carga magnética que interactúa con los polos del electroimán integrado en el rotor, que es el eje principal, y provoca que éste gire.

La polaridad de la carga en las bobinas cambia según la dirección en la que fluye la corriente eléctrica, al cambiar la dirección cada media vuelta el rotor permanece en continuo movimiento. Este movimiento se transfiere a las ruedas y varía de velocidad según la frecuencia de la corriente.