¿Qué preguntas hay en el caso de dopaje de la patinadora rusa Kamila Valíeva?

Los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados este año en Pekín se vieron eclipsados por la situación que rodeó a la joven patinadora rusa Kamila Valíeva. La Agencia Internacional de Control (ITA, por sus siglas en inglés) anunció este viernes que la prueba de dopaje que se realizó el 25 de diciembre de 2021 a la deportista, mostró la presencia de trimetazidina.

En el evento, Valíeva, de 15 años, ya compitió en la prueba por equipos, donde el COR logró este lunes la medalla de oro, mientras que la propia deportista se convirtió en la primera mujer en realizar un salto cuádruple (‘quad’) en los Juegos Olímpicos y, además, fue la primera en hacerlo dos veces (un ‘quad salchow’ y un ‘quad toe loop’).

De momento no está claro qué decisión pueden tomar los funcionarios deportivos y si se le deniega la medalla al combinado del COR o se prohíbe que Valíeva participe en próximas competiciones. En relación a la polémica, la periodista e historiadora del deporte Ekaterina Kulinicheva explicó a la revista Esquire el posible desarrollo de este incidente y repasó los puntos clave.

¿Qué pasó?

El 9 de febrero, el portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), Mark Adams, informó que la entrega de medallas al equipo del COR de patinaje artístico, ganador del oro en la prueba por equipos de Pekín 2022, se había pospuesto por un «problema legal». Mientras tanto, Valíeva se perdió el entrenamiento oficial de aquella jornada y apareció sobre el hielo al día siguiente, hecho que, según Kulinicheva, significaría que «no le se impuso ninguna suspensión temporal a la patinadora o que se levantó rápidamente».

El 11 de febrero, la Agencia Internacional de Control anunció la presencia de trimetazidina en una analítica de Valíeva, datada del pasado 25 de diciembre. En paralelo, el COR emitió un comunicado en el que destacó que la patinadora dio negativo en pruebas de dopaje antes y después de la fecha mencionada, incluso en Pekín.

El resultado del análisis llegó el 8 de febrero, tras lo cual la Agencia Antidopaje Rusa (RUSADA) suspendió temporalmente a Valíeva de la participación en los entrenamientos y las competiciones. Sin embargo, la patinadora apeló esta decisión el 9 de febrero.

Por su parte, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA o WADA) decidió apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) la decisión de levantar la suspensión provisional de la patinadora, mientras la resolución sobre la participación de la atleta en los JJ.OO. de Pekín 2022 deberá tomarse hasta el 15 de febrero, cuando se celebrará la primera prueba en la categoría femenina.

Un caso «muy raro»

En sus declaraciones al medio, la experta señaló que el caso de Valíeva es «muy raro», destacando que cuando se registran pruebas de dopaje positivas, existe un procedimiento estándar que hay que seguir obligatoriamente.

Kulinicheva explicó que tras conocerse el resultado de una prueba positiva para la muestra A, el atleta debe de quedar suspendido provisionalmente, hasta que empieza una investigación y se procede a revisar la muestra B, cuyos resultados suelen ser los decisivos para imponer o no una sanción. «Por lo general, no se lleva a cabo ninguna consulta legal [durante este tiempo], sino que se retira al atleta de la villa olímpica de forma inmediata», señaló la experta.

Al mismo tiempo, Kulinicheva subrayó que los deportistas menores de edad, como Valíeva, pueden conseguir una penalización menos severa, pero no logran una amnistía. Asimismo, aún es menos probable que el Comité Olímpico Internacional permita a un deportista permanecer en la Olimpíada bajo la sospecha de dopaje.

El anuncio de la ITA de este viernes arrojó que Valíeva realmente quedó suspendida según el procedimiento habitual, pero logró apelar contra esta decisión de forma muy rápida y satisfactoria y hasta que no se haga pública la decisión final, seguirá siendo una participante de pleno derecho del evento deportivo.

No obstante, Kulinicheva se pregunta: si la prueba que reveló la presencia de una sustancia prohibida se hizo el 25 de diciembre, ¿por qué los resultados no se revelaron hasta el 8 de febrero? La experta sugiere que el objetivo podría ser «ocultar deliberadamente la información sobre la prueba para que la historia explotara durante los Juegos Olímpicos y recibiera la máxima resonancia».

¿De dónde apareció la trimetazidina?

La experta precisó que es muy importante aclarar la procedencia del fármaco en el organismo del deportista cuando se trata de un caso de dopaje. Si la prueba de Valíeva reveló la presencia de trimetazidina, es necesario averiguar por qué se le administró y dar explicaciones de manera pública.

A continuación, unos datos clave sobre la trimetazidina:

  • Es un medicamento que se usa en el tratamiento de las enfermedades del sistema cardiovascular
  • Mejora la saturación, ayudando a recuperarse más rápidamente tras la actividad física, aumenta la capacidad de trabajo y reduce cambios de la presión arterial
  • Se encuentra en la lista de medicamentos prohibidos por el Código Mundial Antidopaje desde 2014

En el caso de la joven, los motivos por los que pudo haber necesitado esta medicación no han sido anunciadas, pero Kulinicheva expuso dos de sus posibles motivos.

La primera posibilidad es que a la patinadora se le pudo haber recetado dicha medicación como parte de una terapia complementaria, como en el caso de unas anginas, o para brindar un refuerzo al corazón. También se puede suponer que el médico desconocía que el fármaco forma parte de la lista de la AMA (WADA) de sustancias prohibidas o no se emitió de manera correcta un permiso especial que se otorga a un atleta para el uso de medicamentos prohibidos para fines médicos dentro de un período determinado.

La segunda, que la sustancia prohibida entró en el cuerpo de Valíeva accidentalmente, mezclándose con algo permitido. Las reglas antidopaje que rigen en los Juegos Olímpicos de Pekín precisamente incluyen esta fuerza mayor en la lista de circunstancias que permiten a un atleta la exención de una prohibición obligatoria. Pero para que sea aplicada, el deportista debe de demostrar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, aportando pruebas muy fiables, que tomó alguna sustancia permitida, pero «contaminada» con sustancias prohibidas.

Una amenaza de la que apenas se habla

La experta señala que «Valíeva y su equipo podrían no saber que ella toma algo con un elemento prohibido, y la sustancia entró en el organismo sin la voluntad de la atleta y su equipo», agregando que «esto no es fantasía» y no un intento de «agarrarse a un clavo ardiendo«.

Valíeva y su equipo podrían no saber que ella toma algo con un elemento prohibido, y la sustancia entró en el organismo sin la voluntad de la atleta y su equipo

«Esto sucede en varios casos. Por ejemplo, si el fabricante no indicó completamente la composición del medicamento o suplemento dietético en el envase y, entre los componentes, había una sustancia prohibida. O terminó en lo que tomó el atleta, como resultado de la llamada contaminación cruzada, por ejemplo, porque se empaquetan en la misma producción», precisó.

Además, explicó que en el deporte profesional internacional ya hace muchos años que existe este «enorme problema«, del que «se prefiere no hablar mucho«. Kulinicheva precisó que no solo las propias sustancias prohibidas, como tales, se detectan en las muestras de dopaje, sino también los metabolitos y marcadores, que incluso pueden provenir de otra materia, que no sea un dopante. «Todavía no está claro cómo se aplica esto último a la trimetazidina, pero esto no se puede descartar», enfatizó, agregando que en el mundo deportivo existen múltiples casos en los que los atletas sufrieron tales incidentes, incluso por tomar vitaminas que les fueron recetadas.

Según la experta, «a juzgar por la forma en que se han desarrollado los acontecimientos, precisamente este escenario con contaminación cruzada o algo similar ahora parece el más probable» en el caso de Valíeva.

«¿Qué hacer con los productos farmacéuticos ‘contaminados’ potencialmente peligrosos? ¿Qué hacer con estas muestras positivas? Todos estos interrogantes están abiertos«, se pregunta. «Si el caso de Valíeva resultara ser uno de estos, esta es una razón para volver a plantear el tema con la AMA y el COI con respecto al control de la calidad de medicamentos, suplementos dietéticos y otras sustancias», concluyó la experta, que también propone que «sería muy útil una base de datos de acceso abierto de empresas, suplementos dietéticos, medicamentos y cosméticos que hayan aparecido en casos similares, con los nombres de los fabricantes».