Politico: Los crecientes precios de gas en EE.UU. son «otra pesadilla» que golpeará la popularidad de Biden

Los precios de la gasolina en Estados Unidos han marcado un nuevo récord este domingo, al subir hasta 4,47 dólares por galón (3,8 litros), pero aparte de esto, la Administración de Joe Biden «tiene un dolor de cabeza energético aún mayor del que preocuparse» y otra «pesadilla»: los crecientes precios del gas natural, que también han subido hasta sus máximos en más de una década, aumentando los costes desde la calefacción y las necesidades en la cocina hasta los fertilizantes, productos químicos y la electricidad al por mayor, escribe Politico.

Desde principios de 2022, los precios del gas natural en EE.UU. se han duplicado con creces y se prevé que superen los ocho dólares por millón de BTU (unidades térmicas británicas) en promedio durante el resto del año. Por lo general, durante la última década el combustible oscilaba entre dos y cuatro dólares.

El aumento de los precios de gas contribuirá a la inflación y al incremento de los precios de los alimentos, la calefacción, los plásticos y las facturas de los servicios públicos, influyendo en la popularidad del actual mandatario, advierte el medio. En invierno, en algunos estados del país que dependen más del gas ya casi se duplicaron las facturas de calefacción respecto al año anterior.

La inusualmente alta demanda del gas este año, que se debió a una ola de frío a finales de la primavera y otra de calor en distintas partes del país, superó la generosa oferta que estaba disponible gracias al aumento de la producción el año pasado, y como EE.UU. se convirtió en el principal exportador mundial del gas natural licuado, los consumidores estadounidenses, además, tienen que competir cada vez más con los compradores extranjeros por adquirir su gas nacional.

El senador republicano de Alaska Dan Sullivan achacó el incremento de los precios del gas natural a la falta de infraestructuras capaces de atender la incrementada oferta. «Tenemos reservas de gas para cientos de años», dijo Sullivan. «Lo que no tenemos y lo que la Administración de Biden no está proporcionando oportunamente es la infraestructura para moverlo. Esto ayudará más que nada a los precios de la energía», afirmó.

Por su parte, el propio Biden señaló la semana pasada que su Gobierno está impulsando créditos fiscales para fomentar el uso de la energía alternativa en un intento de hacer frente a los crecientes precios. Sin embargo, la medida no podría aliviar la presión financiera a corto plazo.

El plan «incluye créditos fiscales para que la gente compre paneles solares y bombas de calor, así como ventanas y puertas más eficientes para su hogar, lo que se calcula que permitirá ahorrar unos 500 dólares al año en promedio», sostuvo el presidente estadounidense.