Nuevo video desmiente la versión policial de la tragedia en la discoteca de Lima y demuestra que la entrada fue cerrada por un agente

Las autoridades peruanas han abierto una investigación interna en la Policía tras la difusión de nuevas imágenes que contradicen la versión oficial sobre el operativo realizado por agentes en un club nocturno de Lima en el que murieron 13 personas, informan medios locales.

El video, grabado por cámaras de seguridad de la discoteca Thomas RestoBar, muestra que un policía cerró la puerta del local momentos antes de la trágica estampida. Lo que se evidencia no concuerda con las declaraciones oficiales, que sostenían que la puerta se cerró a causa de un tumulto de asistentes que querían huir del lugar.

«El ministro del Interior, con el nuevo conocimiento de la información que le han dado, está disponiendo las acciones a través de Inspectoría de la Policía Nacional», declaró el ministro de Defensa, Jorge Chávez. «Ante la luz de los hechos, se tienen que tomar otro tipo de medidas«, agregó.

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Montoya, reconoció que la información que se brindó en un primer momento fue «falsa» y calificó de «inaceptable» el que los responsables del operativo hubieran podido dar declaraciones que no se ajustaban a la verdad. El funcionario también señaló que se han detectado irregularidades en la recolección, custodia y conservación de las evidencias durante la intervención.

Esta misma semana, el presidente de Perú, Martín Vizcarra, afirmó que la Policía cometió errores durante el operativo, que tuvo lugar en medio de las restricciones por la pandemia del coronavirus.

«Hemos observado que los protocolos de intervención no han sido los que correspondían», afirmó Vizcarra. «Lo que nos lleva a la conclusión que ha habido decisiones inadecuadas que no podemos ni vamos a justificar», añadió el mandatario.

La tragedia

El pasado 22 de agosto, la Policía Nacional del Perú llevó a cabo a petición de los vecinos un operativo en la discoteca Thomas RestoBar, en el distrito capitalino de Los Olivos, que resultó en 13 muertos y seis heridos, incluidos tres agentes. Los oficiales indicaron que había unas 120 personas reunidas en un espacio muy reducido.

El suceso se produjo cuando, al ver entrar las fuerzas de seguridad, los asistentes intentaron escapar a la carrera, lo que derivó en una aglomeración en la única salida del local, donde se atropellaron y aplastaron. Los familiares de las víctimas denunciaron que el pánico se desató entre los asistentes a la fiesta debido que los agentes arrojaron gases lacrimógenos, asegurando que estos les provocaron la muerte por asfixia.

No obstante, la Policía negó tal acusación, calificándola de «desinformación». Asimismo, indicó que 23 personas fueron arrestadas «para identificar a los dueños del local y responsables de este lamentable hecho», ocurrido durante una fiesta que se organizó pese a la prohibición de realizar reuniones sociales dentro del estado de emergencia decretado por la actual crisis sanitaria. Quince de los arrestados dieron positivo para covid-19.