Ejemplo Amorfinos para hombres, mujeres y en pareja

Ejemplo Amorfinos para hombres, mujeres y en pareja

Ejemplo Amorfinos para hombres, mujeres y en pareja, Amorfinos (con respuestas) para hombre y mujer – Ejemplos. Ejemplos de amorfinos montubios para parejas (con respuestas). Listado de amorfinos dedicados a hombres y mujeres.

En ocasiones hombres y mujeres de la costa ecuatoriana se dedican amorfinos cortos, a manera de competencia o «pelea». Este estilo es conocido como contrapunto.

La «rivalidad» inicia con versos a manera de insinuación romántica o irónica, dando inicio al juego donde pueden participar una mujer y un hombre, parejas de mujeres y hombres, solo entre hombres o solo entre mujeres.

El contrapunto es un juego oral y corporal muy expresivo de la cultura montubia del Ecuador.

Con mucha agilidad mental se va exponiendo de forma alternada versos de rima y métrica perfectas, dejándose acompañar por tonadas de guitarra. A continuación algunos ejemplos cortos:

Ejemplo #1 – Amorfinos

Hombre:

Desde que te vi venir
le dije a mi corazón
que bonita piedrecita
pa ́ pegarme un tropezón.

Mujer:

Si quieres que yo te quiera
sahúmate con romero
para que se te quite el mal bajo
de tus amores primeros.

Ejemplo #2 – Amorfinos

Hombre:

Señorita yo soy pobre
pobre pero generoso
como un hueso pelao
pelao pero sabroso;

Mujer:

Estos mocitos de ahora
tienen muchas pretensiones
y no saben todavía
amarrarse los calzones;

Hombre:

Yo los tengo bien fajaos
con una tira e beta
pa ́ que sirvan de respeto
a toda mujer coqueta.

Mujer:

Coquetas son aquellas
que dan el brazo a torcer
yo no soy de las que gasta
pólvora en gallinazo.

Hombre:

Yo tampoco gasto pólvora
en un pájaro tiznao,
pues solo una Mariposa
va cazando al Colorao.

Mujer:

Colorao son los mameyes
cuando están recién cogidos
pero de ciento no hay uno
que no salga empedernido.

Hombre:

Empedernidas hay muchas
que andan torciendo el hocico
pero si el galán se ajuye
lloran a moco tendido.

Mujer:

Yo soy una Magdalena
y me dicen la llorona
pero lloro por los ******
cuando pico la cebolla.

Hombre:

Yo no se picar cebolla
pero juro por la cruz
que tu ropita y la mía
las guardará mi baúl.

Mujer:

Juro yo por San Jacinto
que antes de hacer tal locura
he de ver volar un buey
y acabar la dictadura.

Ejemplo #3 – Amorfinos

Hombre:

Si pluma de oro tuviera
Papel de plata comprara
Para escribirte una carta
Que un ángel te la llevara

Mujer:

No quiero cosas con dueño,
Cosas que se van mañana,
Quiero cosas que me duren,
Años, meses y semanas

Ejemplo #4

Hombre:

Soy montubio amorfinero
De la hacienda clementina
Y soy el gallo que canta
A toditas las gallinas.

Mujer:

Yo soy la niña Engracia,
De la haciendo Buen Reposo
El hombre que a mí me quiera
Tendrá que ir paso a paso.

Hombre:

Lo de Engracia te lo creo,
Lo demás habrá que ver.
Dios le pido al agua de coco
Y de ese coco ya he de beber.

Mujer:

Pues sediento haz de morirte,
A mí nadie me gobierna
Cuatro besos en la boca.
Y de eso te equivocas.

Ejemplo #5

Hombre:

Las mujeres de este tiempo
Son como el alacrán;
Medio ven a un hombre sin plata,
Alzan el rabo y se van.

Mujer:

Yo soy la media naranja,
Soy la naranja entera.
Yo soy un botón de rosas,
Pero no para cualquiera

Ejemplo #6 – Amorfinos

Hombre:

Si yo canto el amorfino
no lo hago por afición:
Canto porque soy montubio
y lo llevo en el corazón

Mujer:

Ya que tu eres un cantor
que canta con arrebato
Ahora quiero que me digas
¿Cuántos pelos tiene un gato?

Hombre:

La pregunta que usted me ha hecho
me deja medio confuso;
Los pelos que tiene un gato
son los que Dios le puso.

Mujer:

Cierto que tú eres cantor
Y que cantas a caballo;
Quisiera que tu me digas
¿Cuántas plumas tiene el gallo?

Hombre:

Tu dices que eres poética,
que vives por poesía,
Yo quiero que tu me digas
¿Cuántas horas tiene el día?

Ejemplo #7

Hombre:

Aunque me veas chiquiquito,
no me creas huevo ´e pato,
porque te vas a encontrar,
con la horma de tu zapato.

Mujer:

No me andes molestando
que no soy puerca parida;
Yo no ando por engordar,
sino por pasar la vida.

Hombre:

Quisiera se el zapato
De ese, tu mullido pie,
Para ver de cuando en cuando,
lo que tu zapato ve.

Mujer:

Se me descosió el zapato
¿cómo lo coceré?
Con la punta de tu lengua
Para que no hables lo que no es.