Cohete chino sin control se estrellará contra la Tierra este fin de semana

Los restos del cohete chino Long March 5B, con una masa estimada de unas 20 toneladas y que viaja sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora, están próximos a entrar en la atmósfera.

Según los últimos datos de su monitorización, los restos del cohete entrarán en la atmósfera terrestre en algún momento de este fin de semana; con una ventana de reentrada entre las 20:53 del sábado (18:53 GMT) y las 12:53 del domingo hora española (10:53 GMT); las estimaciones más certeras solo se podrán hacer unas pocas horas antes del reingreso.

TRAYECTORIA Y CAÍDA

«Debido a la naturaleza incontrolada de su descenso, existe una probabilidad nula de que los restos supervivientes aterricen en una zona poblada: más del 88% de la población mundial vive bajo la posible huella de los restos de la reentrada», señaló esta semana en un comunicado de prensa la empresa Aerospace Corporation, que está siguiendo la reentrada del cohete.

Y de acuerdo con su trayectoria actual «es prácticamente nula y casi se puede descartar» la probabilidad de que caigan en Europa, el Mediterráneo o el archipiélago atlántico español de las Canarias si algún fragmento sobrevive a la reentrada en la atmósfera terrestre.

«De acuerdo con los últimos datos disponibles, actualmente no existe ninguna órbita que indique que los restos del cohete chino podrían caer en suelo europeo», indicó a EFE Jorge Lomba, jefe del departamento de Espacio del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI).

Según los últimos datos de que dispone este experto español, los restos del cohete estarían este mediodía muy próximos a impactar con el escudo de la atmósfera; y se situarían «por debajo de los 200 kilómetros de altura», lo que podría indicar que entrarían hacia las 21:17, hora española (19,17 UTM), +- seis horas.

Lo más probable, explicó Lomba, es que el cohete se desintegre en su mayor parte cuando entre en la atmósfera; pero aseguró que la trayectoria del aparato apunta a que los restos -en caso de haberlos- caerían en latitudes mas bajas que las de Europa y es mas posible que se precipiten sobre el océano que sobre tierra firme.

El cohete chino, que despegó el pasado 24 de julio de la isla de Hainan; y tenía como objetivo transportar un módulo a la estación espacial orbital china, la «Tiangong», está dando vueltas a la Tierra.

RIESGOS POR LA CAÍDA DEL COHETE

En las últimas horas la cancillería china aseguró que las probabilidades de que el Long March 5B cause daños tras su caída a la Tierra son «extremadamente bajas»; y advirtió de que «en su etapa final, el cohete vuelve a entrar en la atmósfera y allí la mayoría de sus componentes serán destruidos».

En mayo del año pasado, otro cohete Larga Marcha 5B puso en alerta a los servicios de vigilancia de todo el mundo; pero terminó desintegrándose casi en su totalidad y los restos cayendo en el océano Índico, sin causar daños.

Tres años antes, en abril de 2018, el laboratorio orbital Tiangong 1, que estaba en desuso desde 2016 y que vagaba sin control por el espacio, también fue monitorizado; este reentró en la atmósfera terrestre sobre el océano Pacífico sur, también sin causar daños.

Con información de EFE