Encuentran restos de avión en zona donde se perdió el Hércules C-130
La búsqueda internacional de un avión militar chileno con 38 pasajeros a bordo que se perdió sobre el tormentoso Paso Drake seguía sin resultados el miércoles, cuando las tareas de localización se expandieron a un área aproximada de 400 por 450 kilómetros.
Pero la tarde de este mismo miércoles, los equipos de búsqueda anunciaron que encontraron restos de una aeronave flotando en el mar a unos 40 kilómetros de donde se perdió el contacto con el Hércules C-130
?? | URGENTE: La Fuerza Aérea de Chile anuncia que encontraron restos a 30 km de la última posición del Hércules C-130. Analizarán si esos restos hallados por un buque, corresponden con el Hércules.
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) December 11, 2019
La búsqueda que ya lleva más de 24 horas apremia para encontrar supervivientes.
Pasado el mediodía llegaron a Punta Arenas, a unos 3.000 kilómetros al sur de la capital chilena, los familiares de los pasajeros para informarse con detalle sobre las tareas de rescate. Con ellos viajaron psicólogos, sociólogos, juristas y asistentes sociales para apoyarlos. Otros parientes habían llegado la víspera.
El general Eduardo Mosqueira, jefe de la Cuarta Brigada Aérea de Chile, informó en rueda de prensa que “hoy día han mejorado las condiciones de visibilidad y de altitud en el área así que podemos tener mayores expectativas”.
En la operación participan medios marinos, aéreos, submarinos y satelitales de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Uruguay. En los próximos días llegarán al país rescatistas de otras naciones. Por la tarde se espera un avión de la fuerza aérea británica y el jueves se sumará a las labores de rescate un avión estadounidense.
“Lo más difícil son las condiciones meteorológicas del área”, señaló Mosqueira, quien precisó que las nubes en el Paso Drake, que une el continente con la Antártida, están a una altitud de unos 300 metros.
Mosqueira indicó que el área de búsqueda del aparato fue ampliada a cuatro nuevos cuadrantes, que suman en total unos 400 por 450 kilómetros y que en las labores de rescate participan 640 personas, incluidos 69 extranjeros.
Añadió que el protocolo de rescate establece seis días de búsqueda, que se pueden ampliar a cuatro más por decisión de las autoridades, pero el presidente Sebastián Piñera y su ministro de Defensa, Alberto Espina, dijeron la víspera que no había un tope de tiempo.
El comandante de la Tercera Zona Naval, Ronald Baash, precisó que los barcos trabajan en cuatro áreas de 80 por 80 kilómetros y añadió que el buque brasileño Almirante Maximiano ya opera en la zona, concretamente en la búsqueda submarina, donde la profundidad llega hasta los 4.000 metros.
Baash explicó que dadas las diferencias en la velocidad de aviones y buques, “la fuerza aérea está expandiendo el aérea mientras nosotros vamos lentamente avanzando y asegurando de que en la misma proporción vayamos cubriendo todos los sectores”.
El avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile que transportaba 17 tripulantes y 21 pasajeros, incluidos tres civiles, se comunicó por última vez con la torre de control el lunes a las 18.13 (2113 GMT), 70 minutos después de despegar.
La Fuerza Aérea chilena, que realiza viajes a la Antártida al menos una vez al mes, informó que los dos pilotos del Hércules tenían amplia experiencia, que recientemente habían sido destacados en Estados Unidos por su destreza y que la aeronave estaba en buenas condiciones técnicas.
Mosqueira declinó comentar las palabras del comandante en jefe de la Fuerza Aérea, general Arturo Merino, quien la víspera señaló que una de las posibilidades de que el avión no haya disparado la señal de alerta es que “muchas veces cuando los impactos son demasiado fuertes en el agua, y el avión se hunde rápidamente, no alcanza a emitir señal”.
La Antártida es el continente más frío del planeta y la rotación inclinada del planeta en torno al sol hace que en los meses de primavera y verano los días sean muy luminosos durante las 24 horas, razón por la cual las labores de búsqueda del Hércules C-130 se desarrollan en el día y la noche.
Ed Coleman, piloto y presidente del Departamento de Ciencias de la Seguridad de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle en Prescott, Arizona, comentó a The Associated Press que el clima cambiante de la Antártida hace que la zona sea un lugar difícil para los pilotos. Agregó que las masas de aires convergen, causando tormentas con fuertes ráfagas de viento, un mar agitado con olas de seis metros o más. Volar “se convierte en un desafío y hacer un aterrizaje suave en el mar es casi imposible”, dijo.
“Se puede tener un cielo despejado en un minuto y, en poco tiempo se pueden acumular tormentas que lo convierten en un desafío”, señaló.
La Antártida también es un lugar complicado para los rescatistas, que deben actuar rápidamente para sacar a sobrevivientes de las aguas frías y agitadas./ AP






